domingo, 12 de febrero de 2017

EL AMOR ES CORTAR MÁS DEDOS QUE CEBOLLAS







El amor es cortar más dedos que cebollas,
por eso las heridas y los llantos,
dos copas de vino tinto en la cocina
y te sientas en el suelo con el gato
y miras como gira la lavadora;
a veces la vida tiene esos momentos,
esperar al programa del centrifugado
sin nadie encima.
Luego, tiendes la ropa que por cierto tiene
un cierto matiz suicida que rima con lo romántico,
algún calcetín se ha estampado contra el suelo
ya iba con dos agujeros como heridas.
Luego te pienso, te siento,  esa extraña filosofía
de decir que estás en mí y sacas buena nota
porque no es un examen de matemáticas,
eso sucede en la segunda copa de vino,
pudiera ser en la tercera,
o la cuarta ¿Pasa algo?
miras el móvil y ni un puto mensaje,
a veces lo estrellaría contra el suelo
y lo dices y lo aprietas contra el corazón
y me ronronea el gato y yo a ti
y es una sucesión de momentos absurdos
de esos capaces de provocar un infarto o un poema
de esos que terminan diciendo que te echo de menos
mientras programas en la lavadora el centrifugado.

“A Mía”  12.2.2017

Esteban Pérez Sánchez 

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