domingo, 18 de diciembre de 2016

ESCUCHÁNDONOS



Era la nieve en tu pecho la noche,
las manos frías del silencio
y nos abrazábamos como tiempo recordado,
los labios tan desnudos como las palabras,
como nosotros,
hablándonos.
Una sonrisa iba de tus ojos a tu boca
y la esperaba en tus labios,
con esa calma salvaje de la ternura
y tu espalda era el tiempo del mar
donde mis manos naufragaban
y buscaban morir en cada ola de tu vida,
hablándonos,
entre los susurros de los ojos,
hablándonos,

escuchándonos.


"A Mía" 18.12.16


Esteban Pérez Sánchez

1 comentario:

AtHeNeA dijo...

Morir en cada ola de tu vida para revivir en la cornisa de las nostalgias hechas Palabra...

Y escuchar, sentir, respirar palabra.

Saludo de luz