jueves, 18 de junio de 2015

DEJÁBAMOS QUE EL DÍA SE PUSIERA DURO

"Dejábamos que el día se pusiera duro"



Dejábamos que el día se pusiera duro
para que rimase con el pan.

Algunas veces la luz de junio sonreía
y era como pertenecer a este tiempo,
como si fuésemos de verdad,
cogíamos un libro al azar
y el que besaba más tarde leía al otro
la vida en cada página,
un mundo en cada frase,
un poema en cada letra.

Dejábamos que la noche se quedase entre nosotros
y siempre se marchaba la primera.

Nos quedábamos en la complicidad de la piel,
el hundirnos en el pan nuestro de cada día,
el besar el amanecer y luego dormir pensando
que el día se pondría duro
para que rimase con el pan.



Esteban Pérez Sánchez







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