martes, 4 de julio de 2017

ELOGIO DEL DESEO










1



Pan de hambre
tu cuerpo

la despensa del deseo
siempre está vacía




2



Elegiste

pudiste ser
un halo de luna
nieve en el fuego
la última prenda
los ojos vendados de la vida
el pan eterno del sudor en la frente
la última nota de música

y elegiste ser tú




3



Érase una vez
un tiempo varado en las palabras
Sherezade sonreía apoyada en mi pecho
la luciérnaga del alba


estábamos en la primera noche



4


Aprendí a planchar
pero aún no sé doblar bien los corazones



5


Regresabas
tu cuerpo de lluvia entre mis brazos
fue el día que el sol no salió

fue el día que el sol fue mi piel



6




La sombra de tu cabello,
como noche entre la sombra de los arces,
tenía entonces dos vidas
y algunos holocaustos de pasiones.

La volví a ver dos vidas después,
su piel perfumada de vainilla y tierra mojada
Y en su mirada todos los lenguajes de los sentidos.

Recuerdo que morí algunas veces
y dejé de ser un gato

y aprendí a ser un hombre.



7



8,30 Activan la alarma
8,33 Llega el furgón
8,35 Abren las puertas a los clientes
8,40 Pasa ella. Va vestida con lo que quiero quitarla



8



Te miro
como un alegato de sensatez


pero sé que eres una locura










domingo, 2 de julio de 2017

LA SOMBRA DEBAJO DE LAS GAVIOTAS






Las gaviotas llevan un hilo de luz,
te refugias en mis brazos
y nos miramos, culpables de ser la misma sombra,
de escuchan los latidos del mar en el pecho,
de convertir cada ola en una luna
y sin embargo el viento de sal y silencio
nos sobrecoge y nos volvemos a  mirar una y otra vez,
como queriendo ser más culpables
y sólo hay gaviotas llevando un hilo de luz
sobre los naufragios desnudos,

a la deriva del tiempo.

Esteban Pérez Sánchez 2.07.2017

jueves, 29 de junio de 2017

HILVANABA LA NOCHE







Hilvanaba la noche azúcar e incomprensión,
ebrios de sueños, nómadas de la teoría
en que la realidad podría ser la ceniza antes del fuego,
alguien lloraba, un niño, un viejo, tú, yo,
probablemente eran risas sumergidas en el olvido,
el tráfico, las luces, las sombras de los días,
todo tan circunstancial, tan lejano, tan sencillamente

contradictorio, tan bello, tan amargo y tan libre.

Esteban Pérez Sánchez 29.06.2017

miércoles, 21 de junio de 2017

ESE RUMOR DE LAS MIRADAS





Ese rumor de las miradas
cuando nos dejamos escapar en el tiempo
y nos decimos no queremos ser sólo nosotros
y damos las manos a las sombras de mañana.
El silencio es una canción, es un tributo,
tal vez la belleza nos fue un segundo,
una caricia mortal, etérea, de olvido en otras,
alguna vez nos comprendimos en una sonrisa
y también nos dejábamos escapar en el tiempo,
como hojas al viento de otoño

y ahora ese rumor de las miradas.

Esteban Pérez Sánchez 21.06.2017

martes, 20 de junio de 2017

NO MIRES






No mires, me dices y sonríes,
dejo que te vistas apoyado en lo que queda de nosotros,
el jazz de fondo, los libros por el suelo, los personajes
cambiándose de páginas y no me mires, dices
y no lo hago aunque tu sonrisa piensa lo contrario.

No me escuches, dices y por la ventana
se fuga la oscuridad con un café y el sol
es el murmullo de la falda en tu piel
y hay un ruido de guerras voluntarias
y de batallas perdidas para los silencios.


Cuesta recoger el mundo cuando te has marchado,
me siento en el suelo y recojo los libros,
la de la página trece de una novela
se besa con alguien en el final de la otra
y cierro los ojos y trato de escuchar nada
y tengo que vestirme para ir a buscar tu regreso.

Esteban Pérez Sánchez  20.06.2117 


viernes, 16 de junio de 2017

LLEGO TARDE




Llego tarde,
me he quedado un poco esperando en mí,
escribiendo con hielo en tu piel,
leyendo con mis labios las palabras,
marcando algunas páginas con las uñas,
discutiendo por las lindes de las sonrisas.

Llego tarde,
me he quedado besando las nubes de tus ojos,
intentando buscar el arco iris entre tu ropa
y nos hemos quedado grises y encharcados
en el abrazo del otro,
intentando detener el sentido de la lluvia
y llego tarde.



Esteban Pérez Sánchez   16.06.2017

jueves, 15 de junio de 2017

PUEDE QUE SEA OCTUBRE












Puede que sea octubre,
ella, escribe una carta con sabor a moras,
una canción prepara un equipaje
y alguien se equivoca escribiendo una historia.

Puede que sea junio,
Hoy, no vino la carta que no esperas
y bajas a la calle saltando las escaleras
en la calle juegan los álamos con el viento
y la luna se mece en sus ramas.

Puede que sea octubre,
dos amantes se besan entre la gente,
el tiempo les ha detenido en la memoria
y llueve,
algún día se olvidarán de la lluvia
y una mariposa habla con un tanque.

Puede que sea junio,
ella, escribe una carta con sabor a moras,
baila el verde de la primavera,
todo parece una canción repetida
y alguien se equivoca escribiendo una historia.

Esteban Pérez Sánchez 15.06.2017


martes, 13 de junio de 2017

APENAS RECUERDO TU DESNUDEZ







Apenas recuerdo tu desnudez,
te volviste a mí entre el claro de luna y las sombras de mi noche,
el cristal de la ventana estaba roto,
alguna presentí la respiración del viento
como una sonrisa del olvido,
pero te volviste a mi
y en tus pechos regresaban los días del otoño,
miles de días y millones de segundos oliendo a mis manos
y tu mirada era joven,
con esa habilidad para mentir a la vida y a los deseos.
Apenas recuerdo tu desnudez
porque te volviste a mí y mis abrazos murieron,
lo hicieron enterrados en siglos de bocados y caricias
y la noche eran ciruelas ácidas
y el olor del mar entre las uñas
y cuando busqué tus labios
todo nos recordaba a mañanas de café de invierno,
cuando en la piel hacíamos rizos de espera
para seguir peleando e todas las batallas.
Apenas recuerdo tu desnudez
pero te volviste a mí
entre el claro de luna y la sombra de mi noche
y sonreímos como sólo sabe hacerlo la tristeza,
negándonos su evidencia,
haciéndonos creer felices,
muriendo, como siempre, entre bocados de miel

y sin abrazos de amargura.

Esteban Pérez Sánchez  13.06.2017

lunes, 12 de junio de 2017

GOLPEA




Bajo los puentes,
los amantes se orillan los costados,
en un corazón un lecho de la vida,
en otro es el silencio del agua.
Las palomas de hierro se cruzan entre sus pasos
oscurece la noche y la piel del amor golpea,
desordenadamente golpea,
golpea, como un deseo desnudo de hojas paralelas,
como si el amor quisiera tomar otra dimensión,
como si los sentimientos fuesen humanos,
todo golpea en una fiesta sin ruido,
golpea la sangre, casi sigilosamente.
Bajo los puentes los amantes se besan,
como pasajeros entre las alas de la noche

intentando volar en todos los fracasos.

Esteban Pérez Sánchez 12.06.2117

domingo, 11 de junio de 2017

EXISTÍAMOS






Existíamos,
era la venganza de mis hijos,
desde la primera piedra que saltaba por las aguas del río
la que rompía los reflejos de la realidad,
lo supe.

Me dejé hacer en un tiempo que ya gritaba
todo lo que no somos ahora,
conocí libros mujeres despeinando páginas,
escondiendo la ropa entre las líneas,
lo supe.

Cuando vinieron a buscarme
y nadie había en la puerta
y tuve que partir soledad hacia las soledades
y miré mis manos sin sangre
lo supe.

Existíamos,
cuando las noches se vestían de ti en mi
y nos observamos
y sabías que no era inocente de nada,

lo supe.

Esteban Pérez Sánchez   11.06.2017

viernes, 9 de junio de 2017

ESCUCHA






Escucha, es como una canción de noche,
como una superficie de naranjos y silencio,
escucha, como podemos conversar con la piel
con esa fragancia tan densa del calor y del mar,
la acidez de la sal y los manzanos
y el viento de las encinas resguardado entre los arenales,
escucha, como se mecen las olas, como amándose,
son la esencia de la tierra y del fuego,
escucha, es como si buscasen acantilados
para parir espuma, para chocar las vidas,
para brindar con un vino joven la fruta del tiempo,
escucha a las velas como son lunas en la piel,
da vueltas a los siglos de ausencias,
a las renuncias del amor, a las indiscretas soledades,
da vueltas en torno a los amantes que van siendo ceniza,
da vueltas a las dudas mientras te vistes,
mientras despliegas el velamen y sin olas,
te inventas un hogar y escucha, escúchate,
mírate y mírame tan desamparados en nosotros,
tan cerca y tan lejos, escucha, escucha como vas partiendo,
como te vas alejando de todos los puertos,
como te vas olvidando en ti mismo.

Esteban Pérez Sánchez   9.06.2017



jueves, 8 de junio de 2017

ERAN LAS NOCHES






Una vez no fuimos a la guerra
y morimos todos,
eran las noches de palabras retardadas,
nadie quería escuchar al silencio
y el silencio éramos nosotros,
tan juntos,  tan proclamando nuestra indiferencia,
leyendo en las páginas no escritas,
quebrando el futuro en la espalda de cualquiera.
Nos mirábamos,
cada vez se escuchaban más cerca a los libros,
cada vez las letras eran menos en los labios,
más absurdos, más confusos, más realidades,
eran las noches donde solamente nos amábamos,
donde al día siguiente siempre faltaba uno
y nadie quería escuchar al silencio
y el silencio éramos nosotros.
Una vez no fuimos a la guerra
y morimos todos.

Esteban Pérez Sánchez 


miércoles, 7 de junio de 2017

COMO PIEDRA ENTRE EL VIENTO








Como piedra entre el viento
¿Viste la huella del musgo?
¿Viste que señala el norte?
Es como el diálogo sucede,
como mi piel sin raíces,
como un destierro acostumbrado a las soledades,
como el exilio de la sonrisa
¿Vienes poesía a cruzar los mares?
¿Viste como la palabra es siempre una derrota?
Como piedra en el viento,

desgastándose. 

Esteban Pérez Sánchez 

martes, 6 de junio de 2017

APARECÍAMOS






Aparecíamos,
vestidos de noche,
entre las rosas encendidas de luna y piel
y nos dábamos la mano
y el rubor de la alameda y el viento de junio,
como eterna primavera.

Aparecíamos,
desnudos de noches,
las flores eran cuerpos de arpa,
las manos del alba y café en cada pétalo
y bailaban los gritos que abrazaban los silencios,
como eterna primavera.

Aparecíamos,
entre las lunas rotas de las soledades,
olvidándonos lunas en el pecho,
en las canciones de los últimos adioses,
y nos dábamos las mano, sin devolvernos nada,
como queriendo ser eternas primaveras.

Esteban Pérez Sánchez  6.06.2017




sábado, 3 de junio de 2017

TAL VEZ FUE LA GOTA DE LUVIA







Tal vez fue la gota de lluvia en los labios
el rastro del tiempo,
quizá fuese sólo una tarde más donde las nubes
son un decorado de intenciones,
el viento huía de los arces y una hoja
jugaba  a ser la primera gota de agua.

Tú, trenzabas en el espacio de un espejo
las primeras caricias de la noche,
tu desnudez en rojo de labios y el vestido
prendido en el auge del deseo y tu espalda
era el faro de la luna en mi naufragio,
tú, un lugar de donde no querer salir.

Tal vez fue la gota de lluvia en los labios,
los destinos que presienten las verdades,
el olor de la ciudad entre los plátanos. 
Quizá pasaste a mi lado y no viste mis ojos,
puede que ese olor a regaliz y lavanda

fuese el amor al pasar de largo.


Esreban Pérez Sánchez  3.06.2017

viernes, 2 de junio de 2017

TENGO MIS PROPIOS FANTASMAS






Tengo mis propios fantasmas,
he visto bailar a mi sombra por las paredes
mientras cantaba en silencio,
he visto al sol estrellarse contra los cristales de la balconada
y sangrar luz
y no he podido taponar sus heridas.
Tengo mis propios fantasmas porque fui luna en tu espalda
cuando eras la yegua de la noche
y me agarraba a tus crines
y los sueños cabalgaban hacia todas las muertes,
hasta enterrarlos en el mar que nunca pudieron otros,
he visto morir camas felices y ni he sonreído
o como los monstruos se deformaban noche tras noche,
he visto morirnos sin decirte nada,
he visto matar callándome, callándonos, siendo cómplice
de todos mis fantasmas de hoy.

Esteban Pérez Sánchez  2.06.2017 


jueves, 1 de junio de 2017

¿CÓMO SERÁ LA ÚLTIMA VEZ QUE NOS VEAMOS?







¿Cómo será la última vez que nos veamos?
Preguntaste y recuerdo el silencio de los álamos,
el cuarto creciente de la luna y  la lluvia callada
de las nubes del alma y que seguimos caminando.
A veces me paro en el espejo del tiempo
y me pregunto por mí, qué tal me va, si como bien,
si duermo y no contesto que fumo y leo a destiempo del mundo,
que no hay vino suficiente para el olvido,
que no me acuerdo de ella setecientas veces al día,
que no escribo su nombre en los poemas, que los grises
azulados y verdes, de cuando pinto, son sus ojos
mirando el horizonte del mar y sonriendo a cada ola.
Luego, como cautivo de mí mismo, llego a casa,
y huele al dulce de tu cuerpo, al pan caliente de la vida,
a lo prohibido e irracional que llevamos dentro
y me siento al borde la cama, con un cierto aire de tristeza
y miro si los nudos en tus pies te han hecho marcas
y te acaricio suave los roces de las muñecas
y te quito suave la mordaza y te beso los labios o los muerdo
y te quito la venda de los ojos y los beso
y siempre me preguntas
¿Cómo será la última vez que nos veamos?

Esteban Pérez Sánchez  1.06.2017



miércoles, 31 de mayo de 2017

DESPUÉS DE TODO






Después de todo, cuando me pierdo
y llego o no llego de ninguna parte de la vida
y me miras, como no preguntándome nada,
ni me siento culpable, ni me pides perdón.
Después de todo, cuando me pierdo,
sabes que si encuentro una razón para el regreso
es que  mi hogar son la locura de tus ojos

o ese sentir latir tu corazón.

Esteban Pérez Sánchez  31.05.2017

domingo, 28 de mayo de 2017

PARECE MENTIRA







Asiento diecisiete, ventanilla, vestido estampado,
una maleta con girasoles, unas sandalias con coleta.
Apoyé la cabeza contra el paisaje de cristal,
yo era un otoño viajando entre guirnaldas agotadas,
con una novela al lado llena de marca páginas en los olvidos.
¿Y ella? Se colocaba la melena en el espejo del viaje
y un viento de luz iluminaba la sombra de su rostro,
tan hermoso y tan cautivo y tan eterno;
su sonrisa llevaba tantos holas como la mía adioses.
Intentaba dormitar en mi viaje de ida,
hace tiempo que no saco billetes de vuelta,
que no regreso nunca a ningún sitio.
¿Y ella? Tan de amapolas, tan de agua, tan nenúfar,
tan de mirarme dulce entre los reflejos del silencio;

parece mentira que ella fuese la muerte y yo la vida.

Esteban Pérez Sánchez 28.05.2017




viernes, 26 de mayo de 2017

TE VEO DORMIR





Te veo dormir, cuando voy robando nostalgias a la vida,
como una selva de noches inventadas,
como un cuerpo pariéndome los sueños
y me paro sobre tu vientre
en un salto lento, mudo, imperceptible,
como un gato salvaje con sus patas almohadilladas
huyendo de las trampas y de sí mismo,
olfateo el aroma del olvido hasta que me encuentro
entre la sangre de los siglos en mis manos
y doy vueltas, como el viento cuando hace remolinos,
como danzando, entre el fuego de tu cuerpo
y giro y giro como una  luna roja de deseo
hambriento y sigiloso, mordiendo tus vacíos,
arrancándote el ropaje de cada segundo
y luego acurrucado en la puerta de la vida
descanso como un destino sin paisaje,
como un ladrón de palabras y sentidos,
como cuando voy robando nostalgias a la vida
y te veo dormir.

Esteban Pérez Sánchez  26.05.2017








jueves, 25 de mayo de 2017

BAJO LAS SOMBRAS DE UNAS ACACIAS








Un día lees bajo la sombra de unas acacias,
podría haber sido un olmo, unos álamos
o la frescura de un arce real recién regado,
son tan literarias las acacias que me pierdo
y no leo y me evado y todo son lugares extraños.
A ustedes les pasará cuando leen junto a una muchacha
que las páginas son más densas y las palabras
tienen más sentidos de los que el autor propone,
que Eliot es más Góngora, que los parnasianos
se someten a los neorrealismos y que los versos
son epicúreos y saltan de rama en rama,
de pecado en mariposa, de Sabines a Ángel González,
incluso Bécquer aparece vestido de verano,
es más, yo he visto a Cervantes salvando a Alfonsina,
a la generación del veintisiete sin vivir ninguna guerra,
a los de la experiencia sin saber que la vida iba en serio,
a los hijos de los hijos amar como el resto de los hijos.


Todo esto les pasará a ustedes cuando leen
cerca de una muchacha bajo las sombras de unas acacias,
que el tiempo se les llena de preguntas y respuestas
y cuando se dan cuenta sólo queda la sombra,
el tiempo rezagado de historias incompletas,
muchachas que ha marchado a la noche de los tiempos,
que sólo queda Alfonsina paseando junto al mar
y un par de poemas para terminar el libro,
y la luna de la luna en el silencio de todos los silencios
y esto no ocurre debajo de un roble o de una encina,
o de unos aligustres que sueñan ser enredaderas;
sólo pasa bajo la sombra de unas acacias, sólo.


Esteban Pérez Sánchez 25.05.2017


miércoles, 24 de mayo de 2017

Y TU VESTIDO DE LLUVIA





Y tu vestido de lluvia,
como vino derramado de tiempo y piel,
en un tejido desnudo de mimbre y violetas,
con la melena apoyada en el viento de los hombros,
el escote de la vida brotando en los colores,
presagio de tormenta y arco iris,
las nubes de los abrazos suspendidas en las manos,
en esa naturaleza pasajera  de lo que nos sucede,
la borrasca del amor fugitiva de esperanza

y tu vestido de lluvia.

Esteban Pérez Sánchez 24.05.2017

martes, 23 de mayo de 2017

APOYASTE TU CABZA EN MI HAMBRE






Apoyaste  tu cabeza en mi hambre
y susurraste  ¿Y mañana?
Dos eneros llevaba en las ausencias,
la piel de los almendros en tus pechos,
una nube de lluvia en tu cabello
y el tiempo varado en la raíz de nuestros deseos.
Nos miramos a los ojos como si fuese un ahora
de esos que se saben pasajeros,
la respiración era el paisaje y las caricias
el absurdo equipaje que se pierde en los destinos,
nos mirábamos a los ojos como si fuésemos nunca
y a mitad de dos sonrisas el mundo era tan libre
como los adioses que nunca se dan
y susurraste ¿Y mañana?
Apoyaste la cabeza en mi hambre
y en la calle era invierno,
ya siempre fue invierno.

Esteban Pérez Sánchez  23.05.2017


domingo, 21 de mayo de 2017

CORAZÓN, TE ESCRIBO CUATRO LETRAS





Hola, corazón, te escribo cuatro letras;
Ha pasado tiempo, meses, años,
hoy son días, horas, segundos,
que  intento retenerlos como eternos.
He cambiado poco,
me siguen gustando las violetas,
leer libros a media noche,
escribir poemas y creer que estoy enamorado
y encerrarme en mi mundo de acuarelas.
Alguna vez te recuerdo y bromeo contigo
cuando digo “tranquilo corazón no es un infarto
es una chica rubia que al pasar me ha sonreído”
me suelo dejar barba de diez días,
porque a veces me olvido de mí mismo
escucho rock y jazz y bailo con los árboles,
a veces me vuelvo cuerdo pero es por poco tiempo.
Ya sabrás lo del perro y lo del gato,
a veces siete vidas no es para tanto.
Por las mañanas voy al mar y pienso en ella,
no te digo quién es que luego me delatas
y no te pongas a latir más como respuesta.
Me va quedando menos gente entre las manos
y sigo pasando las páginas de la vida
intentado evitar que  no haya un final,
perdona pero se me ha escapado una sonrisa.
Bebo poco y apenas fumo
y arriesgo a todo lo que merezca la pena perder,
-ganar es tan fácil corazón-
no sé qué más contarte
que es domingo por la tarde
y recuerdo que mi infancia ese día olía a arroz con pollo
no estoy triste, es sólo una anécdota,
ahora saldré a pasear, luego dibujo
y preparo el día de mañana.
Me despido de ti, hasta otro rato
no sea pesado, no pienso decirte quien es ella,
acuérdate de lo de la rubia y no te mueras
y cuídate mucho corazón que me haces falta,
adiós corazón desde estas cuatro letras.

Esteban Pérez Sánchez  21.05.2017