lunes, 23 de octubre de 2017

MEJOR BAILA




No te escuches,
son demasiadas canciones;
mejor baila.
Metes las manos en el bolsillo,
no dices jodido otoño,
ni escupes una mala palabra,
ves pasar a la gente a tu lado,
no piensas que son hojas,
la hojarasca en un semáforo y el viento en rojo,
ni se te ocurre pensar en la puta vida,
sonríes como un estúpido a nadie,
ni a ti mismo,
¿Cuándo fue la última vez que lloraste?
Miras las nubes,
son los charcos del cielo
y te pierdes dos abrigos de visón y un porsche,
prefieres a la chica de la bici.
Para qué morir hoy si no hay nada que hacer
y piensas en eso;
no te escuches,
son demasiadas canciones;
mejor baila.

Esteban Pérez Sánchez 23.10.2017




domingo, 22 de octubre de 2017

COMO HOJAS EN BLANCO




No quiero hablar de mis vacíos
-decían tus silencios-
escondíamos la tragedia entre las sonrisas,
era comer abrazos para el hambre del alma.

No quiero gritar
-decían mis silencios-
era un ámame mientras pasas la página,
las entrelíneas de un libro ya leído
sobre el atril de la piel.

Un día descubrimos
que estábamos llenos de palabras
y la biblioteca ocupada por libros con las hojas en blanco

Esteban Pérez Sánchez  22.10.2017

sábado, 21 de octubre de 2017

YA ERA SILENCIO




Ya era silencio,
un extraño entre la sombra de tus parajes;
que te quito lunas, que te quito albas,
que te dejo un eco que no existe,
que azul no quiero, que quiero agua malva y sol;
pero ya era silencio,
un extraño envuelto en la luz de tu pasado.

Ya era tiempo,
alguien que conocía el rostro de la vida
y sin embargo quería más días,
y sin embargo quería no acostumbrarme a unos labios
y sin embargo quería.


Ya era silencio,
el azar de todos los miedos,
sin la magia de un destino;
que no quiero quedarme en mí,
que solo la muerte es piedra,
que todo es un reloj varado sin mañana;
pero ya era tarde,

siempre se sabe cuando te descubres con las manos vacías.

Esteban Pérez Sánchez  21.10.2017

viernes, 20 de octubre de 2017

SU FORMA DE SER




Me gustaba su forma de ser;
cuando tenía ganas de gritar besaba,
cuando buscaba ropa que ponerse
terminaba desnuda,
cuando era silencio me daba todas sus palabras.
Había labios, armarios, oídos siempre atentos.
Me gustaba su forma de ser,
sólo tenía que morderla el cuello
decirla vamos al cine o a la calle
o te noto con pocas ganas de hablar,

lo demás es como la vida, tan incomprensible.

Esteban Pérez Sánchez 

jueves, 19 de octubre de 2017

INVIERNO



Sobre tus pechos había pétalos de nieve,
mis dedos recogían el invierno,
sin prisa.
El otoño nos pasó rápido,
la hojarasca de la sonrisa soportó el viento,
recogimos la leña de los árboles caídos
de nuestra soledad.
Cuando te diste media vuelta
besé tu cuello
y me abracé a tu espalda,
era como estar en un refugio abstracto del sol
en dos cuerpos

que nada esperan.

Esteban Pérez Sánchez

miércoles, 18 de octubre de 2017

EN LA CASA DE AL LADO ESTÁN FOLLANDO





Hay café, recién hecho,
en la casa de la luna con cristales de la noche.
Están follando en el piso de al lado, te comento,
sentado al borde la cama,
dando vueltas a tu taza mientras te ordenas el cabello,
bostezas,
sonreímos porque no se escucha ningún ruido,
miramos el reloj, como pendientes de un viaje.
Pasados unos minutos,
en la casa de al lado,
alguien comentará que estaremos follando,
porque no escucharán ningún gemido,
ni la cama muriendo feliz.
Hay café recién hecho

de esos que luego se quedan invierno.

Esteban Pérez Sánchez 

martes, 17 de octubre de 2017

HAY QUE ESPERAR




Hay que esperar siempre,
hasta que sea todos los hombres del mundo
dialogando en mí,
hasta que todas las noches de otoño
sean lunas cayendo de las ramas
y sean noches desconocidas,
hasta que cierre los libros que nunca he leído
y el silencio de sus personajes
sean aterradoras historias.
Hay que esperar siempre,
que la lluvia nos sobrecoja en una dosis de desesperanza,
que la insistencia de la muerte no devuelva a la vida,
que la casa sea un lugar donde nunca regresar.
Hay que esperar siempre
hasta ver en las manos un nido vacío
donde cobijar las caricias que olvido.
Hay que esperar siempre,
como la espera lo hace,
para que pueda abrazarme cuando en el invierno intente
buscar el regazo de un fuego
y me ofrezca sobre la piel un manto de nieve

y una última hoja del calendario.

Esteban Pérez Sánchez  17.10.2017

lunes, 16 de octubre de 2017

TÚ, ERAS EL TIEMPO




Acariciaba los segundos,
tú, eras el tiempo.
Pero la tristeza es inmóvil,
espejea en un ámbito abstracto de angustia vital,
no es lo que callamos o lo que no decimos,
es lo que guardamos mientras nos abrimos en otros.
Tal vez es un vestido de cordura.
De la tierra de las palabras llegas, violeta de silencio,
con los pétalos desgarrados y te abrazas a la piel,
no decimos que los abrazos son cajas de olvidos,
ese sentir el cuerpo del otro sin vernos las caras,
es el miedo de la felicidad,
el encuentro de tantos mundos diferentes,
el diálogo inconformista,
el saber que estamos con los pies en el barro
y que no hay lluvia en este otoño,
sólo lágrimas que no queríamos notar.
Nos cobijábamos enredados en el cabello de la indiferencia,
fingiendo que sentíamos el corazón del otro
pero era por sentir el propio
y así, tan de verdad, tan incomprensibles,
acariciaba los segundos,
tú, eras el tiempo.

Esteban Pérez Sánchez  16.10.2017



domingo, 15 de octubre de 2017

INCLUSO EN OTRA VIDA






Pudo ser en otro momento,
Incluso en otra vida,
que tú hubieses sido hombre y yo mujer,
que no estuviésemos huyendo de otras noches,
pudiera ser que hubiese sido un mediodía,
porque no fue ni la mirada,
ni el silencio,
ni la casualidad,
o el que nada necesitásemos
salvo una herida precisa,
de esas que no sangran y matan y se mueren
porque saben
que pudo ser en otro momento,

incuso en otra vida.

Esteban Pérez Sánchez  15.10.2017

sábado, 14 de octubre de 2017

TE DEJÉ PASAR




Te dejé pasar,
me diste las gracias con tu melena cayendo,
como cae la lluvia sobre los pétalos de las mejores ideas,
la flor de tu espalda se me ofrecía rabiosa en gris,
como una nube, precipitándose,
la mala educación, supongo,
luego, a tu lado, nos sonreíamos la maldad,
tú, sabías de mis fragilidades y yo, era un desconocido
que intentaba razonar con los monstruos del deseo.
El color del café, la piel de las palabras,
el sexo traducido en las miradas,
esas miradas que son ahora porque mañana nunca se sabe.
Al lado la gente hablaba,
era ese misterio de las conversaciones,
igual hacían lo mismo que nosotros;
dar los pasos hacia una habitación de hotel,
sin tener que disculparse por la existencia de la soledad
aunque mañana sea compañera de viaje.
Éramos unas sonrisas entre labios que acunaban la tristeza
y sonreíamos y sonreían.

Al irnos no quisiste pasar tú la primera.

Esteban Pérez Sánchez  14.10.2017

viernes, 13 de octubre de 2017

AÚN NO EXISTE EL SILENCIO




¿Te has perdonado alguna vez?
Dices que la noche tiene algo que ver con la tristeza,
con esas conversaciones que nos debemos,
y la ciudad está en nosotros, recordada, inquieta,
unos amantes pasean de la mano, escondidos
entre un murmullo pasajero de libertad,
les he visto, nos han visto, nada importaba,
éramos nosotros, éramos ellos,
¿Importa que nos necesite la historia de un poema?
o ¿El argumento vital de la vida?
Es angustioso besarte el cabello
cuando han soltado a los perros
o abrazarte y decirnos que tenemos miedo
¿Te has perdonado alguna vez?
¿Nos han perdonado?
Porque las ciudades existen y los amantes y los libros
que nada dirán de estas palabras que nos debemos

y sabes corazón… aún no existe el silencio.

Esteban Pérez Sánchez   13.10.08

jueves, 12 de octubre de 2017

ERA ALGO ASÍ




Era algo así,
di un trago de tiempo,
recordé el sabor de tu sexo,
la gente hablaba
de cómo solucionar los males del país
y el vaso de vino era un poco de mi silencio,
debería de estar prohibido acordarme de ti en los bares,
el miedo se ha llevado la revolución
y hay demasiados sofás esperando en las casas,
di un trago de tus pechos,
la gente hablaba,
y era algo así,
la puta política que ya no me acude

como los besos en tus ojos.

Esteban Pérez Sánchez  12.10.2017 

miércoles, 11 de octubre de 2017

LO QUE NUNCA SUCEDIÓ







Un cabello de luna sobre el tejado,
pudiera ser la lluvia, tal vez nada.
La ciudad reflejada en un pasado,
igual son los años caminando por los charcos.
Te paras y contemplas lo que nunca sucedió,
los arrabales con sus luces mortecinas
te recuerdan a la infancia,
un hambre de chocolate y sed de agua,
ahora viento de soledades y piel mojada.
Antes de ahora, en ese nunca... una gota en el cuello,
¿la primera palabrota? un joder, tal vez…
no recuerdas la primera pedrada al diccionario.
Te escuchas entre los murmullos de la noche,
quién te ha inventado así, quién eres,
un perfume de hojas de plátano y sal,
hueles a la quietud de quien no huye.
No sucedió nunca, repites en tu interior,
ves pasar paraguas, vehículos, tiempo,
luces, colores, palabras, sentidos
y sabes que estás solo.
Observas un cabello de luna sobre el tejado,

pudiera ser la lluvia, tal vez nada.

Esteban Pérez Sánchez  11.10.2017

martes, 10 de octubre de 2017

SIMPLIFICA





Simplifica, corre, aún eres silencio, grítalo,
salta, escóndete, ríe, aún estás a tiempo,
es como los árboles cuando no eran álamos,
ni arces, ni sauces, ni acacias, ni robles,
o el agua era agua, no fuente, ni río, ni mar,
es como los libros cuando estaban quietos,
cuando eras juego y sed y vida.
Simplifica, ya no estás a tiempo,
ya has abierto los libros, te conocen los personajes,
el agua te da sed, juega, sal del escondite,
la vida vuelve en otros nombres
son páginas, fechas, noches, risas, soledades.
Simplifica, corre, aún eres silencio, grítalo,

ya conoces como comenzar los finales.

Esteban Pérez Sánchez  10.10.2017

lunes, 9 de octubre de 2017

DIJISTE





Dijiste, pon un trago más de otoño,
la luna de hielo sobre los vasos
y esas perras ganas de batir la hojarasca con la piel,
dejamos abiertos los libros de la vida
entre los gritos de los niños jugando con las olas,
cerca de la arena que después fue nieve,
tus pechos sabían a los primeros vinos,
a esencia de encinas y manzanas,
a los primeros besos que leí.
El amor no duerme nunca, comentamos,
ni la sonrisas al alba cuando buscan más sonrisas.
Déjame dormir, dijiste, bebe el resto de la inercia,
ya lo había hecho por la sed infinita
y acaricie tu copa con los labios.
Te oí respirar,
también a esas perras ganas de no salir de ti,
abrazado a un tiempo inseguro, como todos los tiempos,
mientras el viento nos llevaba hacía los flores de los almendros.

Esteban Pérez Sánchez  9.10.2017


domingo, 8 de octubre de 2017

NO ME DABA CUENTA





No me daba cuenta,
la pesada carga de los días,
la luz de octubre dulce al otro lado de los cristales,
la hiriente verdad del silencio,
como unas violetas siempre regadas.
Tú te dabas cuenta,
me sonreías mientras iba cosiendo las heridas,
como quien pinta un paisaje de niebla
con un beso en los ojos.
Puede que fuésemos la inconsciencia del tiempo,
un amor inesperado,
ese viajar por el mundo sin pensar en el destino,
algo que después podríamos negar fácilmente
y sin embargo
no quisimos saber nada del después
y fuimos la sombra del calendario,
un abrazo partido entre dos sexos,
pétalos de unos instantes que había que cortar
y la luz de octubre dulce al otro lado de los cristales

como sin nosotros en nosotros.

Esteban Pérez Sánchez  8.10.2017

sábado, 7 de octubre de 2017

TE SORPRENDES




Te sorprendes
de las cosas que no sabes,
de las noches que aún te quedan solitarias,
de cómo envolver la seda del tiempo
en las raíces de otras piernas,
te sorprendes aún sin paraguas,
con lo que cae,
y es que no aprendes, te dices,
cómo no explicarte cada gota en tu piel
y decirte que no sé,
que los libros no tienen finales,
que cuando cierro tu cuerpo
todo comienza
y te sorprendes

de las cosas que no sabes.

Esteban Pérez Sánchez  7.10.2017

viernes, 6 de octubre de 2017

ES LA HORA



Jugábamos,
el reloj era un grito desde una ventana,
un segundo conocido,
un ya, un a comer, ya es de noche, es la hora,
alguien contaba hasta cien
con el sentido de quedarnos siempre en los sentidos,
las miradas eran de no conocer aún los adioses,
ni reconocer el cansancio.
Jugábamos
y ahora seguimos jugando,
sabiendo el sentido del tiempo,
escuchando los juegos de otros,
siendo ahora ese segundo conocido para ellos,

un ya, abrázame, bésame todas las muertes, es la hora.

Esteban Pérez Sánchez  06.10.2017

jueves, 5 de octubre de 2017

LA MADRUGADA JUGABA A QUEDARSE




La madrugada jugaba a quedarse
entre dos pieles,
te vi sentada al borde la cama
como una enredadera y geranios de agosto,
tu palidez me pareció más hermosa que nunca,
como un halo de tiempo huyendo de mí,
la respiración del silencio, la falsa calma,
un leve roce de las manos,
un quédate sin decirlo,
tu cabello marcaba el paisaje del día
mientras lo recogías con los dedos,
no quería verlo, ya conocía el gesto del después,
cuando se prepara café,
cuando abres la ventana y aún queda tu olor
dándose vueltas con la cucharilla del alma,
cuando las manos riegan la balconada de la vida

con el sudor de la noche.

Esteban Pérez Sánchez  5.10.2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

EL TIEMPO NO LLEVA RELOJ





El tiempo no lleva reloj
y en una gota de lluvia caben todos los momentos.
Preguntarás en silencio quién eres
y yo no quise ser silencio,
nadie quiso serlo.
Sucedió que nos pasó la vida
entre miradas que fueron siendo eco,
un eco cada vez más fugitivo,
más lejano,
más ausente,
puede que fuese lo único que pudiera huir,
de ponerse a salvo de nosotros
y preguntas sabiendo la respuesta,
en una gota de lluvia cabe todos los momentos,
también el sol.


Esteban Pérez Sánchez 4.10.2017


martes, 3 de octubre de 2017

TODAS LAS CIUDADES SON LAS MISMAS




Todas las ciudades son las mismas
cuando te beso en los labios.
Recuerdo la lluvia de París,
paseos por Alfama oliendo a vino verde
y noches de estuario,
el olor de naranjas ácidas por las calles andaluzas,
pedir un café alejado de los canales y de los turistas
o perderme por lugares que ya no reconozco.
Ese cenar solo cuando llegas a casa y piensas
que también las ciudades son las mismas

ahora que besa la soledad.

Esteban Pérez Sánchez  3.10.2017

lunes, 2 de octubre de 2017

MENSAJE EN UNA BOTELLA





Bebíamos de la misma botella,
cada uno tenía la misma intención,
usarla para un mensaje en el mar.
Puede que conociéramos los límites del amor
y la compasión por nosotros mismos.
No hizo falta terminarla

el último trago fue para la soledad.

Esteban Pérez Sánchez  2.10.2017

domingo, 1 de octubre de 2017

RESBALAS





Como lluvia en el tejado del alma vas cayendo
resbalas, manantial de heridas en el tiempo,
resbalas, como un mar que se hunde suave,
resbalas,  agua, entre un viento de tristeza.

Como una tarde recién reconstruida,
entre pasajes extraños de caricias
hablamos cuerpo a cuerpo de otros cuerpos,
de lo que fuimos, de lo que no seremos.

Y sabes y sé que no habrá más noches,
besas la sonrisa de un segundo,
y vamos siendo agua entre el agua
como esa lluvia que resbala, que resbala.


Esteban Pérez Sánchez  1.10.2017






sábado, 30 de septiembre de 2017

LOS GRITOS



Me tomo un respiro de cansancio y vida,
viento de chocolate, los niños gritan,
juegan, corren, siempre hay uno que se deja atrapar,
él no lo sabe pero es la primera víctima del tiempo.
Abres los ojos y sólo quedan los gritos.
Hago dibujos en la arena,
es por el miedo a que desaparezcan los castillos en el aire,
o a tener puertas cerradas en la piel,
o como cuando llego a casa y no estás
y abro los ojos, de nuevo, y sólo quedan los gritos

y el viento de chocolate.

Esteban Pérez Sánchez 30.09.2017

viernes, 29 de septiembre de 2017

LA SONRISA



La luna creciente era su sonrisa,
reflejada en el mar dibujaba
un nombre con viento de olas,
había raíces de arena,
el susurro de una ciudad al fondo,
la luminaria de las rocas como un faro
y sé que la luna creciente era su sonrisa;

hoy la luna estaba llena.

Esteban Pérez Sánchez 29.01.2017

jueves, 28 de septiembre de 2017

EL INVIERNO DEL AMOR




Te frotabas las manos,
la vida jugaba como mueren los niños en los juegos;
aprendiendo a sostener la sonrisa
en la primera lluvia,
en la primera mancha de barro,
en la primera herida.
Un día caminando te das cuenta
del viento en la piel,
del contar hasta cien sin que se esconda nadie;
ni el miedo,
ni el mañana,
y te encuentras cruzando una calle,
como los que mueren de frío,
con la sonrisa en la boca

en el invierno del amor.


Esteban Pérez Sánchez 28.09.2017

miércoles, 27 de septiembre de 2017

ME INVENTO OTRA LECTURA



Cada vez que leo me invento otra lectura,
es como amar y acariciar a la vez,
o cuando sé que te odio en un hola
porque te amaré en el adiós,
o cuando me doy cuenta de que soy más tiempo
en el libro de tu vida
y muerdo las palabras de los labios

y te vuelvo a leer y a leer para inventarme.

Esteban Pérez Sánchez  27.09.2017

martes, 26 de septiembre de 2017

CIUDAD HABITABLE






Los centros de las sombras, pétalos de nieve,
la huella del descanso en una almohada de silencio,
ese levantarse rasgando las violetas del alba
y besar el perfume de la melancolía.
A veces te nombro ciudad habitable
y recorro la piel con la inercia del viajero
que sabe que un día también fue calle.
Te pones la ropa que menos duele,
preparas un café con rumor de álamos y septiembre,
un poco porque sí y un poco por costumbre
y luego recoges el fuego y el agua y la vida,
pero no la sed ni el hambre, ni la muerte.
Los centros de la luz, el frío hiriente del espacio,
un beso imaginado en tu frente,
un buenos días, un adiós, un no estuve nunca
besando los portales de tus noches.



Esteban Pérez Sánchez  26.09.2017 

lunes, 25 de septiembre de 2017

LA PÁGINA DEL VIENTO





La página del viento,
te recuestas en una palabra, digamos por ejemplo quietud,
corriente de soles rojos, calles desnudas en el vientre,
sueños despojados, silencios de luna pálida.
Hablan los niños de la muerte y sonríen,
callan los viejos la sonrisa y son infancia,
tu vestido, cómo modela la situación de las formas,
es una forma de huir, de dibujar una estancia en un espacio,
de callarse o de gritar
¿Es la vigilia de la imaginación?
El hogar que nunca tuve, la ceniza de las ambigüedades.
Duerme, me digo, duerme, no hagas caso de nada, duerme,
ya no sabes quién eres, ya no te importa,
sólo eres una página más, alguien que sirve y bebe
alguien que silencia y grita, alguien que es madera y llama,
que es fuego y es agua y tierra, barro, lejano a la quietud,
una hoja más del viento, la última hoja de un otoño

que nunca existió.

Esteban Pérez Sánchez  25.09.2017 

domingo, 24 de septiembre de 2017

TENGO QUE VOLVER A LAS CALLES








Como no decirte lo que no puedo callar,
igual con un beso suave junto a los ojos
y que sepas que  no vengo a ti, que ya estaba,
recostarme entre tu olor de domingo
y olvidarme de las calles, del mar, del silencio,
como una postdata al final de una carta en blanco
en la que conocemos sin embargo su contenido.
Cierra los ojos, quiero olvidarme de las calles,
sentirme que estoy entre el hogar de tu cabello
y saber que no soy libre, que hay banderas de piel,
que tengo que olvidar la vida entre tus labios,
quedarme quieto, sin huir de nada.
A veces me dices que tienes miedo y sonrío
y sabes que es una forma de decirte que también lo tengo
y te abrazo, te abrazo porque sé que tengo que soltarte,
tal vez es la única libertad que tengo, las demás las lucho,
acaricio mi debilidad en ti, y te observo, callado,
como no decirte lo que no puedo callar,
que tengo que regresar a todo lo que nunca he olvidado,
volver a las calles, con tu olor a sexo dulce,

como todo lo que se idealiza y sin huir de nada.

Esteban Pérez Sánchez