jueves, 17 de agosto de 2017

AYER, TE ESCRIBÍA, ALÉJATE.




Ayer, te escribía, aléjate,
no vuelvas a mí,
después de cada beso,
de cada silencio
y luego hubo dos noches.

Hoy, te digo, aléjate,
no vuelvas a mí,
no hagamos lo de ayer,
y los besos
y los silencios
y otras dos noches
y tu sonrisa,

no me hacen caso.

Esteban Pérez Sánchez  17.08.2017

miércoles, 16 de agosto de 2017

HUYE, ANTES DE QUE HAGAS ALGO



Huye, antes de que hagas algo
o antes de que no seas culpable de nada.

Te quedas mirando las puertas de la casa
el sonido de las paredes,
la paciencia del amor en los rincones,
esa telaraña que nunca nos decide
el tiempo de olvidarnos,
que siempre está ahí a modo de epitafio.

Huye, antes de que hagas algo.

Te quedas mirando las ventanas,
los aleteos del tiempo en los gorriones
y el viento, como una excusa,
al que nunca le agradecemos la hojarasca.

Huye, antes de que hagas algo.

Y apoyas la cabeza entre las manos
como un dolor sin sangre
como una herida ya muerta
como algo sin tacto entre su espacio
y te das cuenta que nunca te vas a comprender.

Huye, antes de que hagas algo

o antes de que no seas culpable de nada.

Esteban Pérez Sánchez 16.08.2017

martes, 15 de agosto de 2017

ME DESPIERTAS




Me despiertas,
me hablas de las uvas de las nubes,
del último sueño que recuerdas,
del último beso que no me diste
y no te escucho
y te digo que no estás,
que eres un otoño surgido en un brote de luna pálida,
o que eres una confluencia de todos mis olvidos
y me haces leer el tacto de tu piel,
me haces recordar la vida en tantos nombres.
Te veo sonreír, como algo parecido a la felicidad,
quién soy, me digo callando,
y busco la ventana a través de tu cabello
y veo nubes con uvas derramando el vino del tiempo
y bebo del tiempo,

de todo tu tiempo.

Esteban Pérez Sánchez  15.08.2017

lunes, 14 de agosto de 2017

NO LLEGÓ LA NOCHE






Nos quedamos esperando a la noche
y no llegó.
Estuvimos amándonos un tiempo,
desde el alba hasta el atardecer,
sin hacernos preguntas,
abrazados a lo hiriente de las sombras,
sin mencionar la luna en ningún beso,
sin dar ninguna opción ni a los sueños,
ni a la vida.


Esteban Pérez Sánchez  14.08.2017




domingo, 13 de agosto de 2017

HASTA QUE MORIMOS EN LAS VERDADES





Era la fragancia de las enredaderas de la luna,
tu vestido prendido en el fuego de la noche
y los nenúfares del alba esperaban violetas
y nos llovían pétalos rojos desnudando cada segundo,
hasta que morimos en el tiempo.

Cuando después éramos estanque de silencios
y los ojos nos recogían las caricias,
era como no tener nombres en los labios,
como si fuésemos la esencia de un algo inacabado,
hasta que morimos en el tiempo.

Cuando llego la sombra de vestirnos
y las luces renegaban de nosotros,
no quisimos comprender que el tiempo fuese ese instante,
recogidos entre abrazos furtivos, mirándonos,
hasta que morimos en las verdades.


Esteban Pérez Sánchez 13.08.2017


sábado, 12 de agosto de 2017

TIEMPO DE QUÉ





Tiempo de qué,
Tiempo de adónde.
Veo como el viento se apoya en un árbol,
como las ramas le consuelan,
como caen lágrimas verdes y rojizas.

¿La rosa de los vientos es un corazón varado?
Somos tan extraños en nuestro propio desierto,
delimitando los silencios,
queriendo abarcar con la arena el tiempo de los ojos.

Te observo,
como alguien que ha acariciado por última vez,
como si la piel fuese la última palabra hablada,
como alguien que se pregunta:
tiempo de qué,
tiempo de adónde.



Esteban Pérez Sánchez 12.08.2017

viernes, 11 de agosto de 2017

Y OTRO POCO VIENTO DE ESPEJO



Pasean las nubes por los tejados
y las luces del día son un poco de ceniza
y otro poco viento de espejo.
Paseo por el sabor de las ausencias,
sin sentido, perdido en otras mañanas,
en otras noches que nunca fueron tardes.
Paseo por tu cintura preñada de tiempo,
me recuerdo manos pariendo caricias,
construyendo un jardín en ti para las violetas,
para que viésemos lirios en el alma de los juegos,
para que la infancia siguiese en nosotros
y estabas tan espléndida perdiendo las rosas
mientras te columpiabas en mis brazos,
que no me di cuenta que te dabas cuenta
que los pétalos de sangre éramos nosotros
y hubo rosas blancas, como blancos los lirios,
como blancas fueron las violetas.
Es tan despiadado el mar cuando se hunde
en ese magisterio del silencio, tan ahogado,
tan hondonada de gritos, tan incomprensible
y veo como pasean las nubes por los tejados
y las luces del día son un poco de ceniza
y otro poco viento de espejo.

Esteban Pérez Sánchez 11.08.2017



miércoles, 9 de agosto de 2017

LUGAR





Lugar
el vestido entre el tiempo de nuestra piel.
No se lo digamos a nadie,
que no sea un secreto.

Después te vi dormir,
tu cabello en la almohada y la luz de la noche
sobre la mesilla y unas horquillas y un móvil
jugando a ser un semáforo en verde para el pasado,
pensaba en tu trenza,
era una forma de parar el tiempo
y de despeinar los deseos.

Antes,
nos desaprendimos en una ira salvaje e irracional,
comprendiendo que el mundo no nos necesitaba.


Esteban Pérez Sánchez  9.8.2017


martes, 8 de agosto de 2017

MEDIAS VUELTAS EN LA NOCHE





Una noche plagada de silencios,
en donde alguien respira y hay un rostro
entre rosas de luna y nubes desangradas
e intento tocarlo y todo se detiene
y sin embargo noto en los labios un beso y sonrío.

Aletea entre las sombras el tiempo,
un claro de luna dormita entre el sueño
y las cortinas violetas amortiguan la muerte de los días
y alguien duerme, se le escucha respirar,
se aferra a las sábanas como un algo recordado,

se le ve como besa al silencio y sonríe.


Esteban Pérez Sánchez  8.8.2017

lunes, 7 de agosto de 2017

SÉ QUE LA FANTASÍA ERA EL SOSIEGO DE DESPUES



Sé que la fantasía era el sosiego de después,
que serenamente entre el pecho escuchaba
un ahora entre dos distancias y un abrazo,
como si nunca existiese una primera vez.

Te sentabas en el borde tus ojos y tu piel de hierba,
con más de mil lluvias, era una noche de olvido
en el que no cabíamos nosotros y te abrazaba
como si nunca existiese una última vez.

Como pétalos de caricias rojas era el silencio,
una enredadera de otoño sobre el balcón de la vida,
un calendario de lunas era el eco de la noche,

como si nunca hubiéramos existido.

Esteban Pérez Sánchez  7.8.2017

domingo, 6 de agosto de 2017

A VECES LO ESCONDEMOS TODO






A veces lo escondemos todo
para que podamos encontrarnos.

Una tarde entre un trozo de tu melena
o la lluvia, como un algo de la ausencia de la infancia,
oculta entre los dioses de barro que jugaban
a ser manchas de olvidos en nosotros.

Una noche sin alma de luna clara
o a luz furtiva de las manos en tu piel
escondiendo en los vacíos los deseos,
como un refugio de todos las pasiones.

A veces lo escondemos todo

para que podamos encontrarnos.



Esteban Pérez Sánchez  6.08.2017

Y ACASO




Y acaso
podría tener razón
y decirte que me ocupo de las flores,
de la música del agua,
de abrazarte como si fuese una sombra de otoño.

Y acaso
tú,
como si fueses un racimo de primavera
bajo un sol de espigas,
una idea en una idea imaginada,
el pan del sudor de la frente.

Y acaso
es tan pequeño el mundo de las manos
y nos caben los finales,
tan dispersa soledad,
Sabiendo que el silencio sólo es de uno;


y sin querer saber de quién es.


Esteban Pérez Sánchez  6.8.2017

martes, 4 de julio de 2017

ELOGIO DEL DESEO










1



Pan de hambre
tu cuerpo

la despensa del deseo
siempre está vacía




2



Elegiste

pudiste ser
un halo de luna
nieve en el fuego
la última prenda
los ojos vendados de la vida
el pan eterno del sudor en la frente
la última nota de música

y elegiste ser tú




3



Érase una vez
un tiempo varado en las palabras
Sherezade sonreía apoyada en mi pecho
la luciérnaga del alba


estábamos en la primera noche



4


Aprendí a planchar
pero aún no sé doblar bien los corazones



5


Regresabas
tu cuerpo de lluvia entre mis brazos
fue el día que el sol no salió

fue el día que el sol fue mi piel



6




La sombra de tu cabello,
como noche entre la sombra de los arces,
tenía entonces dos vidas
y algunos holocaustos de pasiones.

La volví a ver dos vidas después,
su piel perfumada de vainilla y tierra mojada
Y en su mirada todos los lenguajes de los sentidos.

Recuerdo que morí algunas veces
y dejé de ser un gato

y aprendí a ser un hombre.



7



8,30 Activan la alarma
8,33 Llega el furgón
8,35 Abren las puertas a los clientes
8,40 Pasa ella. Va vestida con lo que quiero quitarla



8



Te miro
como un alegato de sensatez


pero sé que eres una locura










domingo, 2 de julio de 2017

LA SOMBRA DEBAJO DE LAS GAVIOTAS






Las gaviotas llevan un hilo de luz,
te refugias en mis brazos
y nos miramos, culpables de ser la misma sombra,
de escuchan los latidos del mar en el pecho,
de convertir cada ola en una luna
y sin embargo el viento de sal y silencio
nos sobrecoge y nos volvemos a  mirar una y otra vez,
como queriendo ser más culpables
y sólo hay gaviotas llevando un hilo de luz
sobre los naufragios desnudos,

a la deriva del tiempo.

Esteban Pérez Sánchez 2.07.2017

jueves, 29 de junio de 2017

HILVANABA LA NOCHE







Hilvanaba la noche azúcar e incomprensión,
ebrios de sueños, nómadas de la teoría
en que la realidad podría ser la ceniza antes del fuego,
alguien lloraba, un niño, un viejo, tú, yo,
probablemente eran risas sumergidas en el olvido,
el tráfico, las luces, las sombras de los días,
todo tan circunstancial, tan lejano, tan sencillamente

contradictorio, tan bello, tan amargo y tan libre.

Esteban Pérez Sánchez 29.06.2017

miércoles, 21 de junio de 2017

ESE RUMOR DE LAS MIRADAS





Ese rumor de las miradas
cuando nos dejamos escapar en el tiempo
y nos decimos no queremos ser sólo nosotros
y damos las manos a las sombras de mañana.
El silencio es una canción, es un tributo,
tal vez la belleza nos fue un segundo,
una caricia mortal, etérea, de olvido en otras,
alguna vez nos comprendimos en una sonrisa
y también nos dejábamos escapar en el tiempo,
como hojas al viento de otoño

y ahora ese rumor de las miradas.

Esteban Pérez Sánchez 21.06.2017

martes, 20 de junio de 2017

NO MIRES






No mires, me dices y sonríes,
dejo que te vistas apoyado en lo que queda de nosotros,
el jazz de fondo, los libros por el suelo, los personajes
cambiándose de páginas y no me mires, dices
y no lo hago aunque tu sonrisa piensa lo contrario.

No me escuches, dices y por la ventana
se fuga la oscuridad con un café y el sol
es el murmullo de la falda en tu piel
y hay un ruido de guerras voluntarias
y de batallas perdidas para los silencios.


Cuesta recoger el mundo cuando te has marchado,
me siento en el suelo y recojo los libros,
la de la página trece de una novela
se besa con alguien en el final de la otra
y cierro los ojos y trato de escuchar nada
y tengo que vestirme para ir a buscar tu regreso.

Esteban Pérez Sánchez  20.06.2117 


viernes, 16 de junio de 2017

LLEGO TARDE




Llego tarde,
me he quedado un poco esperando en mí,
escribiendo con hielo en tu piel,
leyendo con mis labios las palabras,
marcando algunas páginas con las uñas,
discutiendo por las lindes de las sonrisas.

Llego tarde,
me he quedado besando las nubes de tus ojos,
intentando buscar el arco iris entre tu ropa
y nos hemos quedado grises y encharcados
en el abrazo del otro,
intentando detener el sentido de la lluvia
y llego tarde.



Esteban Pérez Sánchez   16.06.2017

jueves, 15 de junio de 2017

PUEDE QUE SEA OCTUBRE












Puede que sea octubre,
ella, escribe una carta con sabor a moras,
una canción prepara un equipaje
y alguien se equivoca escribiendo una historia.

Puede que sea junio,
Hoy, no vino la carta que no esperas
y bajas a la calle saltando las escaleras
en la calle juegan los álamos con el viento
y la luna se mece en sus ramas.

Puede que sea octubre,
dos amantes se besan entre la gente,
el tiempo les ha detenido en la memoria
y llueve,
algún día se olvidarán de la lluvia
y una mariposa habla con un tanque.

Puede que sea junio,
ella, escribe una carta con sabor a moras,
baila el verde de la primavera,
todo parece una canción repetida
y alguien se equivoca escribiendo una historia.

Esteban Pérez Sánchez 15.06.2017


martes, 13 de junio de 2017

APENAS RECUERDO TU DESNUDEZ







Apenas recuerdo tu desnudez,
te volviste a mí entre el claro de luna y las sombras de mi noche,
el cristal de la ventana estaba roto,
alguna presentí la respiración del viento
como una sonrisa del olvido,
pero te volviste a mi
y en tus pechos regresaban los días del otoño,
miles de días y millones de segundos oliendo a mis manos
y tu mirada era joven,
con esa habilidad para mentir a la vida y a los deseos.
Apenas recuerdo tu desnudez
porque te volviste a mí y mis abrazos murieron,
lo hicieron enterrados en siglos de bocados y caricias
y la noche eran ciruelas ácidas
y el olor del mar entre las uñas
y cuando busqué tus labios
todo nos recordaba a mañanas de café de invierno,
cuando en la piel hacíamos rizos de espera
para seguir peleando e todas las batallas.
Apenas recuerdo tu desnudez
pero te volviste a mí
entre el claro de luna y la sombra de mi noche
y sonreímos como sólo sabe hacerlo la tristeza,
negándonos su evidencia,
haciéndonos creer felices,
muriendo, como siempre, entre bocados de miel

y sin abrazos de amargura.

Esteban Pérez Sánchez  13.06.2017

lunes, 12 de junio de 2017

GOLPEA




Bajo los puentes,
los amantes se orillan los costados,
en un corazón un lecho de la vida,
en otro es el silencio del agua.
Las palomas de hierro se cruzan entre sus pasos
oscurece la noche y la piel del amor golpea,
desordenadamente golpea,
golpea, como un deseo desnudo de hojas paralelas,
como si el amor quisiera tomar otra dimensión,
como si los sentimientos fuesen humanos,
todo golpea en una fiesta sin ruido,
golpea la sangre, casi sigilosamente.
Bajo los puentes los amantes se besan,
como pasajeros entre las alas de la noche

intentando volar en todos los fracasos.

Esteban Pérez Sánchez 12.06.2117

domingo, 11 de junio de 2017

EXISTÍAMOS






Existíamos,
era la venganza de mis hijos,
desde la primera piedra que saltaba por las aguas del río
la que rompía los reflejos de la realidad,
lo supe.

Me dejé hacer en un tiempo que ya gritaba
todo lo que no somos ahora,
conocí libros mujeres despeinando páginas,
escondiendo la ropa entre las líneas,
lo supe.

Cuando vinieron a buscarme
y nadie había en la puerta
y tuve que partir soledad hacia las soledades
y miré mis manos sin sangre
lo supe.

Existíamos,
cuando las noches se vestían de ti en mi
y nos observamos
y sabías que no era inocente de nada,

lo supe.

Esteban Pérez Sánchez   11.06.2017

viernes, 9 de junio de 2017

ESCUCHA






Escucha, es como una canción de noche,
como una superficie de naranjos y silencio,
escucha, como podemos conversar con la piel
con esa fragancia tan densa del calor y del mar,
la acidez de la sal y los manzanos
y el viento de las encinas resguardado entre los arenales,
escucha, como se mecen las olas, como amándose,
son la esencia de la tierra y del fuego,
escucha, es como si buscasen acantilados
para parir espuma, para chocar las vidas,
para brindar con un vino joven la fruta del tiempo,
escucha a las velas como son lunas en la piel,
da vueltas a los siglos de ausencias,
a las renuncias del amor, a las indiscretas soledades,
da vueltas en torno a los amantes que van siendo ceniza,
da vueltas a las dudas mientras te vistes,
mientras despliegas el velamen y sin olas,
te inventas un hogar y escucha, escúchate,
mírate y mírame tan desamparados en nosotros,
tan cerca y tan lejos, escucha, escucha como vas partiendo,
como te vas alejando de todos los puertos,
como te vas olvidando en ti mismo.

Esteban Pérez Sánchez   9.06.2017



jueves, 8 de junio de 2017

ERAN LAS NOCHES






Una vez no fuimos a la guerra
y morimos todos,
eran las noches de palabras retardadas,
nadie quería escuchar al silencio
y el silencio éramos nosotros,
tan juntos,  tan proclamando nuestra indiferencia,
leyendo en las páginas no escritas,
quebrando el futuro en la espalda de cualquiera.
Nos mirábamos,
cada vez se escuchaban más cerca a los libros,
cada vez las letras eran menos en los labios,
más absurdos, más confusos, más realidades,
eran las noches donde solamente nos amábamos,
donde al día siguiente siempre faltaba uno
y nadie quería escuchar al silencio
y el silencio éramos nosotros.
Una vez no fuimos a la guerra
y morimos todos.

Esteban Pérez Sánchez 


miércoles, 7 de junio de 2017

COMO PIEDRA ENTRE EL VIENTO








Como piedra entre el viento
¿Viste la huella del musgo?
¿Viste que señala el norte?
Es como el diálogo sucede,
como mi piel sin raíces,
como un destierro acostumbrado a las soledades,
como el exilio de la sonrisa
¿Vienes poesía a cruzar los mares?
¿Viste como la palabra es siempre una derrota?
Como piedra en el viento,

desgastándose. 

Esteban Pérez Sánchez 

martes, 6 de junio de 2017

APARECÍAMOS






Aparecíamos,
vestidos de noche,
entre las rosas encendidas de luna y piel
y nos dábamos la mano
y el rubor de la alameda y el viento de junio,
como eterna primavera.

Aparecíamos,
desnudos de noches,
las flores eran cuerpos de arpa,
las manos del alba y café en cada pétalo
y bailaban los gritos que abrazaban los silencios,
como eterna primavera.

Aparecíamos,
entre las lunas rotas de las soledades,
olvidándonos lunas en el pecho,
en las canciones de los últimos adioses,
y nos dábamos las mano, sin devolvernos nada,
como queriendo ser eternas primaveras.

Esteban Pérez Sánchez  6.06.2017




sábado, 3 de junio de 2017

TAL VEZ FUE LA GOTA DE LUVIA







Tal vez fue la gota de lluvia en los labios
el rastro del tiempo,
quizá fuese sólo una tarde más donde las nubes
son un decorado de intenciones,
el viento huía de los arces y una hoja
jugaba  a ser la primera gota de agua.

Tú, trenzabas en el espacio de un espejo
las primeras caricias de la noche,
tu desnudez en rojo de labios y el vestido
prendido en el auge del deseo y tu espalda
era el faro de la luna en mi naufragio,
tú, un lugar de donde no querer salir.

Tal vez fue la gota de lluvia en los labios,
los destinos que presienten las verdades,
el olor de la ciudad entre los plátanos. 
Quizá pasaste a mi lado y no viste mis ojos,
puede que ese olor a regaliz y lavanda

fuese el amor al pasar de largo.


Esreban Pérez Sánchez  3.06.2017