sábado, 16 de diciembre de 2017

CALMA





De unas manos cansadas de caricias,
la luz entre las ramas de las acacias
tejiendo un sol de piel donde regresar,
tiempo de otros tiempos, sabiendo
de unas manos donde reposa la muerte,
la vida con las páginas de todos los finales,
como libros de ausencias, dónde ir,
dónde buscarme, dónde nadie me sepa
y sólo pueda ser unas manos ya escritas,
dónde alguien pueda leer el final que busque.
Polvo de aves sobre ramas de invierno

y, sin embargo, calma.

Esteban Pérez Sánchez  16.12.2017

viernes, 15 de diciembre de 2017

DESPUÉS




El eco de las piedras en el agua
inventadas olas,
descalzo por el río
como otro rayo de sol de verano,
la pecina entre los dedos,
los renacuajos,
las serpientes de agua,
la sombra debajo de los puentes;
el hogar del juego.

Después,
los paraísos de Eva,
la inocencia del pecado,
y el aprender a ponerme de rodillas
solo ante el dios de su sexo
y el eco de las piedras en el agua.

Esteban Pérez Sánchez  15.12.2017



jueves, 14 de diciembre de 2017

NUNCA POESÍA



Dentro de una gota de lluvia, un rayo,
caricia alada, roce de silencio,
huida, grito mudo,
sin embargo, nunca poesía.
Dentro de ti
las palabras se rompen,
crecen más que la piel,
pétalos de tiempo sin flores,
nunca primavera, ni otoño,
tal vez enredadera,
tal vez raíz de nosotros,

sin embargo, nunca poesía.

Esteban Pérez Sánchez  14.12.2017

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LÁGRIMAS




No sabemos cómo fue la primera vez que lloramos,
nos lo han contado,
son historias de braseros cuando los hogares olían a humo de verdad,
a tabaco de padre,  a madres paridas para ser madres,
donde los cuentos se asomaban a la noche
y éramos fuego de una niñez absoluta.
La última vez que lloremos tampoco lo sabemos,
lo imaginamos,
hemos aprendido la asignatura de la muerte
y la hemos suspendido leyendo páginas de libros caros,
todos lloramos igual porque hemos leído los mismos libros,
somos bestsellers de lágrimas de mercado.
No lo sabemos y eso lleva implícito nuestro fracaso.
Tal vez la lluvia sea por nosotros,

para recordarnos algo.


Esteban Pérez Sánchez  13.12.2017

martes, 12 de diciembre de 2017

TANTAS VECES,TANTAS.



Cuando olvido la noche
y me recojo en la calma que no necesito,
soy el oleaje de todo lo imprevisto.
Puedo perdonar a los dioses y a su inconsciencia
y al barro que me mancha y a la lluvia que me espera
en tu piel de abril, siendo diciembre,
pero nunca me perdonaré a mí en ti,
porque te lo dije en los silencios,
tantas veces, tantos gemidos, tantos tiempos imprudentes,
porque me conozco en tus espacio rotos,
porque sé desatar todo lo que ato,
porque conozco mariposas muertas entre tus manos de gaviota
y sólo saber de amor quién que no ama.
Por eso, cuando olvido la noche
soy ese fiel guerrero que no huye,
que te espera en todas las batallas con las heridas abiertas

y, sabes corazón, no duelen, son violetas que sangran en tu piel.


Esteban Pérez Sánchez  12.12.2017

lunes, 11 de diciembre de 2017

EXISTIR




Respirabas,
era como una canción de noche,
de esas que no dejan dormir al silencio.
De cada sombra de luz el sexo era más oculto,
más luz sin embargo, más nuestro o menos de nosotros.
Hálito de piel,
danza de melancolía.

Respirabas.


Esteban Pérez Sánchez  11.12.2017

domingo, 10 de diciembre de 2017

RÍO



Porque la bruma lleva la esencia de las palabras,
respiro,
porque busco en la humedad de la noche,
otro destino,
porque tengo en el aire enterrados mis propios soles
y las sombras son luces estatuarias y, hay pasos,
pasos que emergen como páginas y no sé huir.
Hay un cierto pudor por los libros no leídos,
por no desnudarme en ellos, por no dejarme amar.
Quién soy,
quién era,
quién seré cuando la luz llegue.
Pienso en mis hijos, en sus nombres, en su olor,
en ese sabor de cuentos inciertos,
a los finales de sal y laurel, de pan caliente, de dormiros ya,
dormir antes de que llegue una noche en el puerto
y reconozca en el mar mi propio río.
Porque la bruma lleva la esencia de las palabras,
respiro,
porque busco en la humedad de la noche,
otro destino,
porque tengo en el aire enterrados mis propios soles
y, también, mi libertad.

Esteban Pérez Sánchez  10.12.2017


viernes, 8 de diciembre de 2017

UN PÉTALO DE CAFÉ



Un pétalo de café en los labios,
llueve en ese rumor de las caricias,
igual las calles somos nosotros,
esperando.
No sujetes la esperanza con un abrazo,
la soledad lleva un móvil entre las manos.
Antes;
un pétalo de café,
el humo del deseo.
Es verdad que llueve,
que somos calles,
esperando,

esperándonos.

Esteban Pérez Sánchez  9.12.2017

SHEREZADE



Sherezade, sonreía,
aún era la primera noche.
En el tejado
maullaban mis uñas,
tu espalda era la luna.
Los cuentos eran la lluvia de mañana,
los padres de mañana en los de ayer.
Sólo conociendo la historia
podemos cometer los mismos errores
con la conciencia de saberlo.
Miro las luminarias de la noche
a través de los cristales del bar,
como si fuesen las páginas de un libro,
pido otro whisky al camarero
que me pueda servir para marcar la página

y Sherezade, sonríe.


Esteban Pérez Sánchez  8.12.2017

jueves, 7 de diciembre de 2017

TENDRÍAN QUE TENER LOS HOGARES



Los hogares tendrían que tener pétalos de nieve,
algo que provocase un incendio infinito,
un balcón con enredaderas de tiempo,
la desnudez imprecisa de unas violetas,
un arco iris con escalas de grises.
Tendrían que tener alguien que llegara,
que no dejase las llaves donde siempre,
una caricia llena de violencia.
Tendrían que tener una cama siempre desecha,
donde el olor del café y la melancolía ocupasen
la página sesenta y nueve de los libros abiertos.
Alguien con una rosa cortada de forma furtiva del parque cercano
o si fuese invierno una hoja seca
o una gota de lluvia
y engendrase un deseo entre una nuca y su cuello.
A veces, me pregunto ¿Por qué las casas no se marchan de nosotros?


Esteban Pérez Sánchez  7.12.2017


miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL FRÍO DEL SOL



Alguna vez estuve aquí, fue mañana,
encuentro miradas y son como ausencias conocidas,
tan extranjero de palabras, sin embargo, la piel,
el saber de los olvidos futuros hace que nos miremos
como viejos desconocidos,
que nos sonriamos amables de inquietudes
porque todo va a suceder,

como el frío del sol después del último abrazo.

Esteban Pérez Sámchez  6.12.2017

martes, 5 de diciembre de 2017

AÑIL



El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
una gota de lluvia se interponía entre nuestros labios
y después de la tormenta acariciaba los copos de nieve de tu vientre.
Me recuerdo violeta sobre tu cuerpo de tierra y polvo.
El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
el rojo hiriente de la vida sobre las cicatrices,
ansiábamos más heridas, rimaban los almendros
sobre tus pechos, no era invierno aún
pero nos protegíamos de los próximos hielos,
de la niebla y sus grises transparentes y húmedos,
como mis besos en tu sexo, como los mordiscos de la sed,
como la sed del hambre, como un siempre, como un nunca,
como un ahora en una paleta de emociones.
El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
siempre me ocultaba en el ocre de tu espalda,
como un pincel cansado, silencio de álamos y viento,
gritos de siena tostada, de azules con mimbres de luna,
de soledades con sombras de otras soledades.
El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
siempre habrá gotas de lluvia diluyendo la intención,
tormenta tras tormenta.



Esteban Pérez Sánchez  5.12.2017

lunes, 4 de diciembre de 2017

ESCLAVITUD



También el tiempo es una conversación,
el cuerpo habitable de unos cuerpos desnudos
en una noche cualquiera de palabras,
de esas que la luna se esconde entre las piernas
y el sol es ácido y llega demasiado temprano,
una madrugada abrazados hacen dos noches,
son las matemáticas abstractas de los deseos,
dos noches y luego un día, como una condena de espacio,

la libertad tiene su propia esclavitud cuando amanece.



Esteban Pérez Sánchez  4.12.2017

domingo, 3 de diciembre de 2017

ENEMIGO ÍNTIMO



En el instante de ti,
porque es inevitable un siempre o un nunca
y todo queda donde todo sucede,
varado,
sobre un crepitar de fuego en el agua
y el tiempo es un enemigo íntimo.

En el instante de mí,
porque hay sombras de acacias y es invierno,
la ausencia te va quedando solo el corazón.
Es un músculo, es un puto músculo, te dices.
Cae una hoja, zigzaguea, como un vuelo de gaviota,
ojalá no llegue al suelo,
después notas los pies sobre la hojarasca
y te alegras de no tener alas

y de que el tiempo sea sólo tiempo.

Esteban Pérez Sánchez   3.12.2017

sábado, 2 de diciembre de 2017

COMO UN GATO SIN UÑAS





El viento reposa en la ventana,
agazapado, como un gato sin uñas,
cae sobre la nieve copos de tejados,
el humo se introduce dentro de las chimeneas,
las ciudades miran el paisaje de las pieles,
alguien busca un vestido de desnudez en el armario
y unos tacones para parecer más bajo,
un libro lee a una persona,
una canción me olvida mientras bailo
con la quietud de mi sombra
y el viento reposa en la ventana,

agazapado, como un gato sin uñas.



Esteban Pérez Sánchez  2.12.2017

viernes, 1 de diciembre de 2017

PUNTOS Y COMAS



La ramas se van cubriendo de silencio
y el suelo de sus gritos,
del vaivén del columpio donde juega la soledad del viento
los niños pasan de largo,
llevan en sus ojos  puntos suspensivos y comas,
envueltos en bufandas y gorros,
uno de ellos corre y quiere balancearse en la soledad
y su madre le detiene,
se me escapa una sonrisa,

de esas que conocen los puntos finales.


Esteban Pérez Sánchez  1.12.2017

jueves, 30 de noviembre de 2017

COMO UN CORTEJO DE LUZ




Como un cortejo de luz
en la frontera de la noche y el mar,
el color café de la arena,
el batir de leche de las olas en la orilla
va dejando piedras redondas, pequeños mundos,
corazones de naufragios que se quedan
tan frágiles, tan esperando al viento,
tan espacio de aparente quietud,
hay un lenguaje sordo y vital entre el encuentro,
un sol que pare de un vientre apagado un grito,
una noche que se aferra y huele a aceite de palmera,
a insomnio, a palabras calladas, a libros no escritos,
allí, en ese instante de sombras perdurables,
allí, alguien mira, como un cortejo de luz

la transparencia de su propia sombra.

Esteban Pérez Sánchez  30.11.2017 

miércoles, 29 de noviembre de 2017

SABIOS SON





Hace frío, joder, te dices,
como aludiendo a las cosas imprevistas
o a aquél presagio de vida de mentiras.
Caminas por la hojarasca,
piensas que conoces la ausencia y el olvido,
las ramas vacías de los árboles,
lo presentido del último verano,
y te acuerdas y dices joder, hace frío,
el olor del mar, la piel de regresos furtivos,
está bien, ella no existe, sólo la vainilla
de los puestos que venden vanidades
donde se respira otro tiempo
y sigues caminando, como una afiliación repentina
a algo abstracto, a dibujos de bruma sobre la arena,
a la inconsciencia de nada.
Tan sólo son sabios los reyes destronados

y el hambre de los mendigos.

Esteban Pérez Sánchez  29.11.2017

martes, 28 de noviembre de 2017

DE QUERERTE ASÍ





De este quererte así,
a la manera de un hombre,
cometiéndome en ti como una calle de noche,
como un eterno refugio de soledades
en los olvidos de tus labios,
de este quererte así,
precipitándome entre la ciudad de tu piel,
en tus portales,

tan herido de luna y alba.


Esteban Pérez Sánchez  28.11.2017

lunes, 27 de noviembre de 2017

CINE




Heridos en el lecho de las verdades,
sabiendo que después del último beso
no acaba la película, estábamos.
Los títulos de crédito de la piel
nos esperaban en la única salida,
como animales desgarrados, espectadores únicos
de nuestro silencio, tan sólo la respiración
denotaba un gesto de supervivencia.
Después supimos de la doble función,
como en aquellos viejos cines del barrio
a los que acudía la ilusión,
sin este ahora en el que The End era el principio de las soledades,

en el que sólo ya pagamos la entrada por sobrevivir.

Esteban Pérez Sánchez  27.11.2017

domingo, 26 de noviembre de 2017

RISAS




La lluvia tiene rostros y nombres,
escucho como acaricia el cristal de la ventana,
como el tic tac pasajero sin destino
entre el viaje de nosotros,
hay un paisaje de caricias calladas,
cada una es el eco de un adiós,
una sonrisa de deseo.
No cesa la lluvia hasta que nos reímos,
hasta que la quietud nos devuelve el sol

y el fracaso.


Esteban Pérez Sánchez  26.11.2017

sábado, 25 de noviembre de 2017

INNECESARIOS



Era necesario no decirnos,
el silencio de las miradas, casi un eco mortal,
de los que paren vidas y, sin embargo,
nada nos calla,
ni la luna en tu piel nadando como un nenúfar
ni el mar tan cerca, ignorándonos,
como un rubor de olas que acarician
otros mares.
Te apoyas en mi raíz de hombre,
como diciendo soy un árbol talado
y me rodeas de hojas de plata y halos de luna,
yo, no quiero que llegue una madrugada marchita,
con sabor a café, mirando rododendros y geranios
en la balconada del tiempo
y te beso en la frente,
tú, dejas que la melena sea un presagio
de todos los olvidos que buscamos.


Esteban Pérez Sánchez   25.11.2017






jueves, 23 de noviembre de 2017

MIEDOS



De ti, ese rubor de silencio y miel,
de mí, el hambre del tiempo,
el día, cansado de nosotros, busca su reposo,
la sed de los siglos se reitera en los labios,
nos huye en otras noches, de otros miedos,
las sombras superpuestas, casi transparentes,
de agua y de luz y de sombra,
las manos dentro del libro van pasando páginas,
ninguno quiere sacarlas fuera del lecho,
aún los miedos están debajo,

y han leído nuestro final.



Esteban Pérez Sánchez  23.11.2017

miércoles, 22 de noviembre de 2017

REALIDAD



No hay viento y la veleta del tejado gira,
caen nubes y la lluvia se queda arriba,
la sombra es una ave de ceniza
y los rayos del sol aletean sobre el asfalto,
una pompa de jabón sopla a una niña;


miro mis manos, como si hubieran acariciado siempre.




Esteban Pérez Sánchez  22.11.2017

martes, 21 de noviembre de 2017

ME CONTABA LA VIDA




Me contaba la vida que entonces
habría un ahora como este,
sombrío de otoño, con rosas que saben
a mañanas pasajeros, a últimas copas,
En aquellos tiempos vivía, tal vez en un beso,
desnudando la lluvia entre un cabello de sal
y, puede, que con nostalgia de futuro,
ahora, es la noche incipiente la que escribe,
como una hoja más cayendo entre el viento
sin importar la tierra donde se pose,
sin que importe la cama donde duermas,
sin que importe el nombre de quien amas.
Me contaba aquel tiempo qué entonces
y, ahora, conozco la verdad que desconoce
el ahora de tantos ahora.
Me contaba la vida que entonces
y ya no la escucho, tan sólo intento sobrevivir
a otra noche, como si fuese el comienzo

de todo lo que termina.

Esteban Pérez Sánchez 21.11.2017 

ENCUENTROS




Su puerta con rosas, margaritas, yerbabuena,
su vestido con las llaves puestas y un timbre
que sonaba a campanadas de luna
y a violetas de alba.

A veces, la disposición de ciertas circunstancias
hacen que la realidad parezca desfigurada.


A veces, la vida incita a entrar en ciertas abstracciones.



Esteban Pérez Sánchez  21.11.2017

lunes, 20 de noviembre de 2017

NADIE




La habitación vacía,
unas telarañas juegan a ser espacio,
la luz del mediodía resquebrajada en otras luces
y el eco de la oscuridad recogido en el suelo,
como sombras chinescas del olvido,
también la calle se quedó vacía,
vacía de manos,
vacía de caricias,
la complicidad del viento te lo recuerda,
como si fuese todos los labios que has besado,
como si ninguno hubiese existido,
como si fuese la misma habitación,
como si fuese las telarañas

o la luz y las sombras o nadie.

Esteban Pérez Sánchez  20.11.2017

domingo, 19 de noviembre de 2017

EL MAR MUERE EN UNAS MANOS




El mar muere en unas manos.
Ella cierra el candado que simboliza el amor,
él, la mira,
paso a su lado,
igual no saben que la vida es el cementerio del amor,
sonríen y se besan,
algún día les abandonará hasta su casa,
después de haber parido uno o dos silencios.
Sin saber por qué me abrazo a la brisa
y sonrío,
igual es porque envidio su inocencia,

o quizá es porque ya conocen el futuro.

Esteban Pérez Sánchez  19.11.2017

sábado, 18 de noviembre de 2017

SOMBRAS



Va el sol de vez en cuando
y reposa en sus maderas,
algunas parejas se besan ahora allí,
entre un eco de olvido y hojarasca.
El tiempo no tiene propiedades;

el olvido sí.

Esteban Pérez Sánchez  18.11.2017

viernes, 17 de noviembre de 2017

CITA




Algunas veces quedo conmigo,
son esas citas a las que te cuesta ir,
lo hago disimulando la contrariedad con una sonrisa,
como si no pasara nada.
Habrá conversaciones, las de siempre,
no hablaré de ti, aunque seguro se me notará
en algunos silencios, te preguntaré por la vida,
y habrá un eco de distancia
y, me mentiras y lo sabré, siempre ha sido así,
es como si conociese tus noches,
es como si desconocieras mis olvidos.
Algunas veces quedo conmigo
y es inevitable desconocernos
hasta que nos digamos adiós 
y la sonrisa desaparezca.

Esteban Pérez Sánchez  17.11.2017


jueves, 16 de noviembre de 2017

COLATERAL




La plaza, las palomas, las migas del tiempo,
el hambre de los días,
alguien se sienta en un banco,
hay aleteos de cuentos viejos,
las aves picotean cada segundo de la vida,
los niños persiguen el vuelo de la muerte
y gritan alegres y sonríen;

ellos no saben que hay más guerras que palomas.

Esteban Pérez Sánchez 16.11.2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

DE PRINCIPIOS Y FINALES




Al principio buscas adornos;
algo como una tarde de lluvia,
el sabor a hojarasca y café,
algunas tribulaciones de la noche y las soledades,
pero al final, te acaba gustando más la gente
que lleva mordiscos del mundo,

que las que se lo quieren comer.

Esteban Pérez Sánchez  15.11.2017 

martes, 14 de noviembre de 2017

HOJAS




Te quedas mirando las hojas que caen.
Pasan autobuses,
en ellos siempre hay niños que lloran,

aprenden a ser otoño.


Esteban Pérez Sánchez  14.11.2017

lunes, 13 de noviembre de 2017

NOTICIAS




A los niños
incluso las peores noticias
se las dan con una sonrisa.
Cuando vengas o vaya
y tengamos que decirlo,
que sea con el gesto serio,

que no nos pille desprevenidos.

Esteban Pérez Sánchez  13.11.2017


domingo, 12 de noviembre de 2017

LA FIESTA DE TI



Llevaba el rostro del tiempo,
no me gusta mirarme en los espejos
y un escaparate me dijo ¿Dónde vas así?
Eché de menos las piedras en el suelo
y seguí caminando.
La gente aún se viste de domingo,
nos cruzamos las pieles como amigos de la indiferencia,
no sabían que volvía de la fiesta de ti,
tal vez el viento jugando con la hojarasca,
tal vez la vida abrazando los vacíos,
tal vez el no saber quién soy cuando me echo de menos;

puede que sea ya invierno en los sentidos.


Esteban Pérez Sánchez  12.11.2017